Catedral de Santander (II)

La entrada de hoy va a tratar sobre la Catedral de nuevo, pero esta vez fijaremos nuestra atención en las modificaciones que se llevaron a cabo en su lado Este; antes de ello vamos a analizar brevemente el aspecto que presentaba la seo a lo largo de los años, para lo cual nos serviremos de un par de grabados y de unas imágenes antiguas.

Detalle de Somorrostro. 'Civitates Orbis Terrarum' editado, George Braun, 1575.
Detalle de Somorrostro. ‘Civitates Orbis Terrarum’ editado, George Braun, 1575.

El famoso grabado elaborado por Hoefnagel y recogido en la obra Civitates Orbis Terrarum es la primera imagen en la que se tiene constancia del aspecto de Santander y de su abadía. Lo que más me llama la atención es que, de acuerdo a este grabado, las murallas del antiguo Castillo rodearan parte del templo. Aquí podéis acceder a una copia digital. Pasemos a la siguiente imagen.

Catedral de Santander, Manuel de Assas, 1835
Catedral de Santander, Manuel de Assas, 1835.

Este grabado nos permite observar con mayor detalle la estructura de la Catedral. Su autor fue un santanderino que no es conocido pese a haber sido una destacada figura intelectual en su época: Manuel de Assas y Oreño (1813-1880), historiador, arqueólogo y filólogo, influenciado por el romanticismo alemán. Dedicó parte de sus obras al estudio de la historia de Cantabria, quedando plasmadas sus investigaciones en el libro Crónica de la Provincia de Santander, accesible gratuitamente en este enlace.

Volviendo al grabado, si tenéis interés, figuraba en la revista nº 47 del Semanario Pintoresco Español, accesible aquí gracias a la Biblioteca Nacional. En lo referente a la estructura del edificio, me llaman la atención tres cuestiones. La primera es la altura de la iglesia principal, muy superior a la de otros templos románicos de Cantabria, e incluso de la Península, recordándome incluso a algunas abadías francesas (por el detalle de la altura). En segundo lugar, la torre- fechada en torno a 1230 según este artículo– no se encuentra alineada con el resto de la estructura y como curiosidad, cuando se levantó se eliminó parte del templo, incluido un rosetón. Esto nos lleva a la última cuestión, que es la ausencia de un transepto que dotara a la planta del edificio con la clásica forma de cruz latina. Es posible que al añadir la torre antes mencionada se derribara.

Por otro lado, además de resultar llamativa la porticada de la parte inferior, a la izquierda se observa perfectamente el Castillo de San Felipe, que veremos también en las siguientes instantáneas.

Castillo de San Felipe. Ca. 1890. Pablo Isidro Duomarco ¿? CDIS.
Castillo de San Felipe. Ca. 1890. Pablo Isidro Duomarco ¿? CDIS.
Calle Azoque, con el Castillo de San Felipe (izda.) y el Arco del Cristo (dcha.), circa 1890. Pablo Isidro Duomarco, CDIS:
Calle Azoque, con el Castillo de San Felipe (izda.) y el Arco del Cristo (dcha.), circa 1890. Pablo Isidro Duomarco, CDIS.
Plaza de Velarde (hoy de Atarazanas), 1900. ¿? Pablo Isidro Duomarco. CDIS.
Plaza de Velarde (hoy de Atarazanas), 1900. ¿? Pablo Isidro Duomarco. CDIS.
Plaza de Velarde (hoy de Atarazanas), 1900. Desconocido. CDIS.
Plaza de Velarde (hoy de Atarazanas), 1900. Desconocido. CDIS.

Con estas imágenes busco que tengáis una idea de la longitud del templo por el este, con un remate sobrio, sin ábside, con sus contrafuertes como único elemento decorativo, si es que se pueden considerar como tales.

Ahora que sabemos cómo era la estructura originalmente nos será más fácil reconocer los cambios que se realizaron tras El Incendio y que podemos ver en la fusión temporal de hoy.

Catedral de Santander, 2005/circa 1950. Imagen actual tomada de aquí. Domínguez, Colección Víctor del Campo Cruz, CDIS.
Catedral de Santander, 2005/circa 1950. Imagen actual tomada de aquí. Domínguez, Colección Víctor del Campo Cruz, CDIS.

Pues bien, antes de pasar a repasar los cambios que se llevaron en la catedral por su lado este, os quería comentar que el edificio civil que aparece a la izquierda de la imagen corresponde al desaparecido Edificio de los Juzgados, derribado creo que en los años 60. Además, no es visible la escultura de la Virgen porque en la actualidad ha sido desplazada hacia la izquierda.

Vayamos pues a ver la ampliación que se llevó a cabo. Como señalé más arriba, el templo no contaba con unos elementos tan característicos y definitorios como son el ábside o el transepto, ¿qué se decidió hacer entonces durante las reformas? Añadirlos, valiéndose de un elemento común en los últimos años de historia en esta ciudad: el hormigón. Además, se contruyó en lo alto del crucero un cimborrio adornado por figuras humanas.

Pero por si no fuera suficiente, se dio un último toque de “buen gusto” al conjunto arquitéctónico, añadiéndose las típicas bolas y pináculos neoherrerianos que marcaban tendencia en la España de la época y que  posteriormente servirían como elementos inspiradores en la creación de los bolardos que impiden aparcar a los vehículos sobre las aceras.

Para acabar, en la última serie de imágenes se muestra el trabajo llevado a cabo durante la ampliación, con la construcción de la girola y del edificio anexo, situado en la calle que recibe hoy el nombre de Juan Plaza García.

Hasta la próxima.

Cimentación de la girola de la Catedral de Santander después del incendio, 1946. CDIS.
Cimentación de la girola de la Catedral de Santander después del incendio, 1946. CDIS.
Cimentación de la girola de la Catedral de Santander después del incendio, 1946. CDIS.
Cimentación de la girola de la Catedral de Santander después del incendio, 1946. CDIS.
Cimentación de la girola de la Catedral de Santander después del incendio, 1946. CDIS.
Cimentación de la girola de la Catedral de Santander después del incendio, 1946. CDIS.

2 Comentarios

  1. txe agosto 30, 2013 Responder

    buen trabajo

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